
Cura tu intestino para sanar mente y cuerpo a la mexicana
Fermentos caseros tradicionales, súper deliciosos
¿Quieres mejorar tu digestión, tu cerebro… y hasta tu estado de ánimo? No busques en la farmacia: busca en tu cocina.
Hipócrates, el padre de la medicina declaró que “La Salud Comienza en el Intestino", y si consultas con un especialista en nutrición lo más seguro es que te recomiende los clásicos fermentos como miso, kimchi y tempeh. Sin embargo, existen otros menos conocidos pero igualmente buenos y deliciosos. Solo tienes que buscar los ingredientes en un supermercado que venda productos mexicanos y así los podrás incluir en tu desayuno, comida o para refrescarte cuando sientas sed.
Aprende a hacer 4 fermentos que sanan, nutren y son fáciles de preparar. Seguro que al menos hallarás uno que puedas incorporar a tu dieta para curar tu intestino y con ello mejorar el resto de tu cuerpo y mente.
🥤 Tepache. Es una bebida fermentada de origen prehispánico de piña y piloncillo, muy popular en México.
Lava la piña, pélala. Pon la cáscara de piña en una jarra de cristal
1 litro de agua
1 cono de piloncillo o panela (de preferencia) o azúcar mascabada si no lo consigues.
Clavo, canela, al gusto
Tapar con una toalla y dejar fermentar 2–3 días, según la temperatura
Cuela y disfrútala con cubitos de hielo o hielo picado.
Tips: usar recipiente o jarra de vidrio, cubrir poner cerca del sol, probar cada día hasta que llegue a la acidez deseada. Detén la fermentación metiéndolo en el refrigerador, puede durar máximo una semana. Si lo dejas más tiempo se volverá un vinagre y tendrás que botarlo. Si quieres, puedes usar las mismas cáscaras para una segunda fermentación, aunque será un poco más suave.
Ideal para acompañar antojitos, enchiladas y tacos.
🌽 Tejuino. Bebida fermentada de maíz típica del occidente de México que se consideraba sagrada.
Esta receta es de un científico mexicano que estudia fermentos tradicionales. Usa: 200 g de masa, 400 g de piloncillo y 1 litro de agua, pero tú lo puedes adaptar según tu gusto.
Masa de maíz (la puedes comprar en la tortillería o hacer con harina nixtamalizada mezclando con agua)
En una licuadora disuelve la masa y la filtras. Luego la cueces en una olla en la lumbre para hacer una especie de atole, moviendo constantemente.
Cuando ya espesó le pones el piloncillo, cuando este se disuélvela mezcla se pone obscura.
Déjala enfriar a temperatura ambiente sin tapar, para que interactúe con el medio ambiente e impregnar de microorganismos por aprox. de 1 a 2 horas, moviendo de vez en cuando.
Fermenta cubriendo con una tela por 1 a 2 días, según el clima, hasta que huela un poco ácido y veas el burbujeo.
Refrigera. Antes de servir, pon el jugo de 1 o 2 limones. Lo típico es “tejuinear” la bebida, pasándola de un vaso al otro para mezclar bien. Si lo quieres hacer más festivo, le puedes añadir una bola de helado de limón.
🥣 Yogurt vegano (no de la cocina tradicional, pero muy popular)
Calienta a fuego lento 1 litro de leche vegetal ya sea de avena, anacardo/marañón/nuez de la india, almendras, soya o una combinación (te aconsejo incluir aunque sea un poquito de anacardos, pues le da una cremosidad deliciosa). Antes de que herva retírala del calor.
Deja que enfríe un poco y agrega 2 cucharadas de yogurt natural con cultivos vivos. No agregar a la leche hirviendo porque matarías a los microorganismos. Si no tienes cultivos vivos de yogurt puedes comprar en la farmacia un probiótico con varios Billones de bacterias, basta con una ampolleta o dos cápsulas.
Deja como en incubación de 12 a 24 horas en un lugar cálido a que fermente, si hace frío, se puede tardar más tiempo.
Debes usar un frasco de vidrio y una cuchara de madera y cuídate de no probar y volver a meter tu cuchara al yogurt para no introducir microorganismos que compitan y acaben con los bacilos del yogurt. Envuelve en una toalla, evita mover.
Excelente opción para empezar tu día, le puedes poner plátano, arándanos o pasitas o frutas dulces para que no sientas la necesidad de endulzarlo de manera artificial. También puedes espolvorear pistaches, canela o cualquier semilla que tengas.
🥬 Verduras Fermentadas (receta base de la abuela)
Te recomiendo col, zanahoria, coliflor o brócoli, o usa tu verdura favorita ya sea sola o en combinación, o pepinos si lo quieres para hamburguesas.
Añade sal (2% del peso total) Para un litro de agua usa dos cucharadas de sal de mar. OJO: no uses sales condimentadas ni yodatadas para mejores resultados.
Lava perfectamente las verduras con agua filtrada y remoja por 10 min. en agua con una cucharada de bicarbonato de sodio, esto para eliminar pesticidas si no son orgánicas. En todas las recetas es crucial tener las manos y utensilios bien limpios para no contaminar el fermento. Coloca en un frasco que selle herméticamente y deja fermentar 5–7 días en un lugar oscuro. Cada 24 a 48 horas abre un poquito a la tapa para dejar salir el gas que se va formando.
Tip: presiona las verduras para que todo quede sumergido en la salmuera. Puedes cubrir la preparación con una hoja de col, como la fermentación es anaeróbica quieres que no quede aire en el recipiente y tapa.
Excelente para la digestión, úsalo como guarnición, acompañando arroz, tacos, en sándwiches o en algún guiso al que quieras añadir un toque salado.
Trata de incorporar más alimentos a base de plantas integrales en tu dieta e ir reduciendo paulatinamente las carnes y los ultraprocesados. La madre naturaleza nos ha dado todo para nutrirnos y curarnos, así que también hay que cuidarla porque no hay salud humana sin un planeta sano.
