
Nutrición para el chakra del corazón
Elige platos y prácticas que ayudan al corazón, centro del amor y la compasión
El chakra del corazón recibe el nombre sánscrito de Anahata. Es el cuarto chakra y está involucrado en nuestra capacidad de conectar y amar a los demás. Cuando tu anahata está en equilibrio eres una persona que siente amor y puede tener buenas relaciones interpersonales. Pero si eres de los que solo se ama a sí mismo y sus relaciones son superficiales o tienden a sentir miedo al rechazo o tienen dependencias emocionales serias, entonces tu Anahata no anda bien o está bloqueado.
Ciertas prácticas ayudan a liberar emociones reprimidas y a abrir el corazón, entre ellas están las asanas o poses de yoga, como la postura del camello, la de la cobra y la del puente. También se usan piedras y cristales como el cuarzo rosa, la esmeralda o el jade verde. Asimismo, se recomienda meditar para abrir el Anahata, haciendo respiraciones conscientes, visualizaciones y repetir el mantra “Yam” que se considera un sonido sagrado que centra la mente y abre el corazón para curar tu cuerpo emocional y espiritual. Al meditar debes concentrarte en el corazón e imaginar luz verde (color del chakra) en el pecho, para promover su apertura y sanación.
En lo concerniente a la alimentación los alimentos que más armonizan con el chakra Anahata son los del mismo color, o sea plantas verdes como espinacas, brócoli, acelgas, etc; que no solo nutren sino también ayudan con la circulación de la energía del corazón.
Los mecanismos por los que una dieta vegana basada en alimentos integrales ayuda son los siguientes:
Reduce grasas saturadas al eliminar lácteos y reducir carnes, lo que baja el colesterol tipo LDL.
Aumenta la fibra soluble (frutas, verduras, legumbres, granos integrales) que ayuda a reducir el colesterol.
Aporta antioxidantes y fitoquímicos que disminuyen la inflamación arterial.
Mejora la presión arterial gracias a alimentos ricos en potasio, magnesio y nitratos (espinaca, remolacha).
Mejora la sensibilidad a la insulina al eliminar ultraprocesados y priorizar alimentos integrales.
Combínalos con prácticas de ejercicio y de reducción del estrés, porque ambos factores también protegen el corazón.
Consejos concretos:
Empieza por una comida verde completa al día. Ejemplo, agrega una guarnición de brócoli a tu plato con una vinagreta ligera de frambuesa.
Prioriza integrales: legumbres, granos enteros, frutas y verduras de hoja verde.
Añade una porción de nueces/semillas diaria para aportar omega‑3 vegetal a tus ensaladas o licuado.
Suplementa B12 y considera DHA/EPA de microalgas si lo deseas.
Practica la GRATITUD antes de comer para reducir el estrés y mejorar la digestión.
Menú ejemplo práctico:
Desayuno: un plato de frijoles charros vegetal. Frijoles de la olla caldosos con cebolla, tomate y cilantro picaditos y opcionalmente un chile verde. Si son frijoles negros, llevan epazote.
Comida: Ensalada verde grande con quinoa y verduras cocidas o asadas, aguacate, remolacha o betabel y aderezo de hierbas finas.
Snack: Manzana verde con mantequilla de almendra o de maní.
Cena: Caldo de lentejas o de garbanzos con cúrcuma y jengibre; té de manzanilla al final.
*Tip de preparación: si tienes tránsito lento o no evacúas con regularidad (al menos 1 vez al día), opta por verduras bien cocidas, purés y legumbres previamente remojadas.
Consejos de mindfulness o “conciencia plena”:
Antes de empezar a comer, da las gracias, literalmente, de corazón, por el alimento. No demos por sentado que siempre habrá alimento, sobre todo con tantos conflictos por guerras, sociales, sanitarios, económicos y por desastres naturales. Agradece al Creador los alimentos vegetales que son vida y que no hubo necesidad de sacrificar a un inocente animal para nutrir nuestro cuerpo, pues podemos nutrirnos perfectamente bien de plantas, que son el alimento perfecto para el ser humano. Además, si quieres abrir tu chakra del corazón, es preciso ejercer el respeto a la vida de los animales.
Si eres un ser humano que quiere evolucionar espiritualmente, y prácticas el principio de “ahimsa” (concepto de “no violencia” de religiones como el hinduísmo y el budismo) no basta con hacer ritos y leer textos sagrados, debes de practicar la no violencia en tu plato.
Haz una oración que salga de tu corazón, si no sabes cómo, te comparto ésta:
"Gracias a Dios Todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo y a todos los Representantes de Dios por estos alimentos y por favor bendigan a todos los seres, visibles e invisibles, que los hacen posibles y que todo el mundo coma alimentos veganos nutritivos."
Asegúrate de tener un momento de paz, no importa dónde estés,
Siéntate con la espalda recta. Mano sobre el pecho, otra sobre el abdomen, o en forma de oración.
Respira profundamente tres veces, y relájate.
Observa tu plato: colores, texturas. Agradece en silencio si te encuentras en un lugar público o te da pena.
Toma la primera porción con atención y mastica despacio; y repite mentalmente: “Nutro mi cuerpo, abro mi corazón” y visualiza tu chakra con una luz verde, reparando tus células y activando tu amor incondicional, la compasión, el perdón, la sanación emocional y física.
Termina con una respiración lenta y una intención de amor o al menos empieza por buena voluntad hacia ti y los que te rodean.
Si sigues estos pasos reducirás la velocidad de ingesta, mejorarás la digestión y fortalecerás la conexión entre comida y tu chakra Anahata.
