
El lenguaje secreto de los alimentos
Cada alimento guarda una pista sobre el órgano que cuida, ¿adivinas cuál?
La llamada teoría de las signaturas nacida en la antigua Grecia se basa en la premisa "como es arriba, es abajo" o en la correspondencia morfológica. Aunque esta teoría ha sido superada por la farmacología moderna, resulta curioso notar que muchas frutas y verduras brindan nutrientes específicos a órganos del cuerpo cuya forma es similar.
Nuez - parece un pequeño cerebro con sus hemisferios simétricos y pliegues. Contiene ácidos grasos omega‑3, fundamentales para la comunicación entre neuronas y apoya la función cerebral. Las nueces ayudan a producir muchos neurotransmisores y reducen la inflamación cerebral. Aportan vitamina E y polifenoles, antioxidantes que protegen contra el deterioro cognitivo y son una excelente fuente de proteína y de grasas saludables.
Zanahoria - en rodajas semeja un ojo: la pupila y las líneas irradiando cual iris. Sus betacarotenos se convierten en vitamina A, esencial para la rodopsina, que permite ver cuando hay poca luz. También tiene vitamina C, flavonoides y fitoquímicos antioxidantes. Las zanahorias ayudan a prevenir cataratas y degeneración macular. Consúmela cruda o cocida al vapor.
Tomate rojo - sus cavidades nos recuerda al corazón. El licopeno es un carotenoide antioxidante que reduce la oxidación del colesterol LDL, evitando la formación de placas en las arterias. Los estudios indican que disminuye el riesgo de cáncer y puede ayudar a proteger de los efectos de los rayos UV. Su consumo se asocia con menor riesgo de infartos y mejor salud cardiovascular. Es muy versátil y fácil de incorporar en la dieta.
Frijol rojo - parece un riñón. Su fibra soluble regula la absorción de glucosa y colesterol, disminuyendo la carga sobre los riñones. Aporta magnesio, potasio y molibdeno (esencial para desintoxicar los sulfitos de los conservadores). Excelente fuente de proteína vegetal.
Batata o camote - con forma que evoca el páncreas, sus betacarotenos actúan como antioxidantes que protegen las células pancreáticas de daños debido al cáncer o al envejecimiento. Contiene fibra, que regula la absorción de glucosa, evitando picos de azúcar y reduciendo la carga sobre este órgano. Excelente alimento para las personas y sus canes.
Champiñón - cortado a lo largo el arco del champiñón se asemeja al pabellón auricular. Se ha demostrado que los champiñones son fuente importante de vitamina D, que regula el metabolismo del calcio y fósforo, esenciales para los huesitos del oído. La falta de vitamina D se asocia con pérdida auditiva y fragilidad ósea.
Apio - la estructura ósea del pie, con sus huesos y cartílagos largos y fibrosos, se parece a una penca o tallos de apio. El apio contiene silicio, importante para el tejido conectivo (piel, cartílago y tendones), participa en la síntesis de colágeno y en la mineralización ósea. Tiene vitamina K, que activa la osteocalcina, proteína que fija el calcio.
Jengibre - con su forma retorcida, evoca el estómago. Por sus propiedades antiinflamatorias y antieméticas alivia náuseas, favorece la digestión, estimula la motilidad gástrica y es un aliado natural para el sistema digestivo. Si tienes artritis, haz una infusión con cúrcuma para ayudar a reducir la inflamación. Tip: mejora la absorción de la cúrcuma añadiendo una pizca de pimienta negra.
Berenjena - se asociado a los órganos reproductivos masculinos. Es rica en antioxidantes que protegen las membranas celulares y en compuestos fenólicos que mejoran la circulación, incluida la que llega a los órganos reproductivos. Fuente de vitamina B6, que regula los niveles de hormonas sexuales. Estudios en animales sugieren que puede proteger los testículos del daño oxidativo y mejorar la calidad del esperma.
Ginseng - raíz parecida al cuerpo humano. Mejora la respuesta inmune, el estrés y reduce la fatiga. Los estudios sugieren beneficios en la función cognitiva, el metabolismo, la regulación de glucosa y la resistencia física. No exceder los 2 g/día por menos de tres meses. No apto en el embarazo, la lactancia, niños, individuos inmunocomprometidos o con trastornos cardíacos, o cánceres sensibles a estrógenos, o antes de una cirugía. Podría interactuar con fármacos, pregunta al médico antes de tomar.
Uvas - semejante a los alvéolos pulmonares. Contienen resveratrol y proantocianidinas, antioxidantes que protegen el tejido pulmonar y refuerzan la microcirculación. Se estudian en la prevención de cáncer de pulmón y el asma. Las oscuras, con mayor concentración de antioxidantes, ofrecen beneficios cardiovasculares y de memoria. Las verdes, destacan por su contenido de fibra y vit. K. Sin los riesgos del alcohol, son una mejor opción que el vino.
Aguacate - con su forma oval, recuerda al útero. Es rico en folatos, vitamina B9 esencial para la síntesis de ADN y división celular. Durante el embarazo, los folatos previenen defectos del tubo neural en el feto y reducen el riesgo de displasia cervical. Esta fruta brinda múltiples beneficios, es buena para la piel, el cabello, los ojos y muy nutritiva.
Plátano - su curva, imita una sonrisa. Más allá de la metáfora, contiene triptófano, aminoácido que se convierte en serotonina, el neurotransmisor que regula el estado de ánimo, el sueño y el apetito. Su potasio ayuda a controlar la presión arterial y la función muscular. Es barato, saciador y fácil de llevar a todos lados.
La doctrina de las signaturas confirma que muchos de estos alimentos contienen sustancias con efectos reales y medibles en el cuerpo. Tras los colores y formas de las frutas y verduras hay moléculas trabajando duro para ti.
Dale a tu organismo el combustible para el que fue creado. Al ingerir alimentos altamente procesados, tu cuerpo trabaja mucho más para digerir compuestos que no existen en la naturaleza. La dieta a base de plantas ayuda a mejorar tu salud, tu peso, tu apariencia y tu energía, pues existe una correlación entre los alimentos naturales y cada órgano del cuerpo. Prueba una alimentación consciente, sin sacrificios, para tu beneficio, el de los animales y el planeta.
